La cruz de nuestro Señor Jesucristo (III): lugar del necesario derramamiento de su sangre
Entre los llamados cristianos del día de hoy existe una divergencia fundamental de opinión en cuanto a lo que concierne con nada menos que la base de la salvación del hombre, en la cruz misma y su significado. ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?” Lucas 24:26 Esta es una edad tolerante, y la tolerancia no siempre es buena. Lo es indudablemente en el matrimonio, pues implica dejar de lado el yo por el tú. Es el amor sacrificial o, como también se le ha denominado, el amor extravagante del esposo por la esposa y viceversa. Sin embargo, la tolerancia hace mal al cristiano ya que en los asuntos concernientes a la fe debemos ser más bien intolerantes donde Dios es intolerante y tolerantes donde Dios es tolerante. Nada más, nada menos. Así, muchos hallan, de hecho, difícil considerar la doctrina evangélica de la expiación sin expresar hasta una cierta repulsión y disgusto. Otros, sin embargo hallan en la expiación el fundamento de la paz y gozo del corazón, y la fuente de la victoria en la vida. La línea divisoria entre estos puntos de vista no es social, cultural ni económica, sino que se sustenta en el concepto que tenemos acerca de Dios, acerca del pecado, acerca de la condenación, acerca de la salvación. A muchos ofende el texto “sin derramamiento de sangre no se hace remisión”...
Read More