Es posible que el año que pasó tuviera sus momentos lúgubres cuando la tristeza invadió el corazón. En el Señor, todo tiene un propósito mucho más alto.

“Ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, Y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya” Salmo 117:2

 

Aleluya suena como la palabra adecuada para comenzar el Año Nuevo. En vista de la misericordia ya experimentada en el pasado, y sabiendo que la fidelidad de Dios es para siempre, ¡ALELUYA! Significa “alabanza a Jehová”. Pensando en el año que se extiende por delante de nosotros, la oración del verso 133 del Salmo 119 expresa el deseo íntimo de todo hijo de Dios, “Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.” Habrá peligros que tendremos que afrontar en el futuro y por eso pedimos: “Líbrame de la violencia de los hombres y guardaré tus mandamientos” Salmo 119:134.

 

Hay nuevos deseos en los versos que siguen. “Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos” v.135. Es posible que el año que pasó tuviera sus momentos lúgubres cuando la tristeza invadió el corazón. Hubo desvelos y todo parecía oscuro. Pero detrás de toda nube, hay un sol resplandeciente. ¡Cuán gratos son los rayos solares! ¡Cuán reconfortantes cuando caen sobre nuestro camino! Es como si Dios dirigiera su rostro hacia cada uno y dijera: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos” Salmo 32:8. Termina una sección del Salmo 119 deplorando la desconfianza y la desobediencia de los incrédulos; “Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley” v.136. Nos causa tristeza ver llegar otro año sin que algunos familiares, amigos, y conocidos hayan puesto su fe en Cristo. De todos modos, continuaremos anunciando estas buenas nuevas de salvación en Cristo Jesús.

 

Todos los que hemos colaborado en la preparación de estas meditaciones saludamos a nuestros queridos lectores deseando que Dios les bendiga ricamente. Descansamos en la verdad expresada por el salmista, y confiando en el Señor para darnos un verdadero Feliz y Próspero Año Nuevo. “La fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya” Salmo 117:2. –daj

 

Lectura Diaria:
Génesis 1:1-2:3 [leer]
/Job 1:1-2:10 [leer]
/Mateo 1:1-25 [leer]